¿En alguna oportunidad nos hemos detenido a pensar en qué hace que algo sea una composición músical y eso lo reconozcan nuestros oídos? Todo se trata de cuestión de tiempo, y de esta manera lo señala una reciente investigación donde se analizaron piezas que se han compuesto en el transcurso de cinco siglos.

Para ello, un equipo de físicos empleó técnicas que se derivan de la mecánica estadística (que son aplicadas al estudio de grandes conjuntos de partículas) a fin de medir a través de las matemáticas la «irreversibilidad temporal» de poco más de 8000 piezas musicales clásicas occidentales.

El estudio, que fue publicado en el mes de julio en la revista Physical Review Research, cuantifico lo que numerosos oyentes ya venían intuyendo: el ruido suena igual si lo reproducimos hacia adelante o hacia atrás en el tiempo, en el caso de la música esta suena radicalmente diferente en un sentido y en otro.

Con referencia al primero que propuso la idea de la irreversibilidad temporal —la existencia de una «flecha del tiempo»— fue el astrónomo de origen británico Arthur Eddington, en 1927.

Aunque esta se trata de una noción que se deriva de la física fundamental, se comporta como útil en diferentes contextos, de este modo lo señala Lucas Lacasa, quien es físico de la Universidad Queen Mary de Londres y además, uno de los autores de este estudio.

Es posible verla en acción por ejemplo, en la cocina con tan solo pensar en la imposibilidad de recomponer un huevo revuelto y devolverlo a su estado original, dentro de una cáscara aún intacta.

Pero hasta el momento, continua Lacasa, la irreversibilidad temporal «no se había medido en la música». El interés que ha desarrollado por la exploración de este concepto en el ámbito musical tuvo sus inicios a raíz de sus conversaciones con los otros dos autores del estudio, Gustavo Martínez-Mekler, de la Universidad Nacional Autónoma de México, y Alfredo González-Espinoza, de la Universidad de Pensilvania, los dos físicos y músicos.

A través de la búsqueda de patrones en grandes conjuntos de obras sinfónicas, se esperaba descubrir ciertos indicios que guardaran relación con esos aspectos que hacen que un compositor alcance el éxito.

Si se le compara con los sistemas conformados por millones de partículas que se estudian en la mecánica estadística, una composición musical típica (con miles de notas) resulta relativamente corta.

Pero, contrariamente a lo que se esperaba, esa brevedad tiende a dificultar grandemente el análisis estadístico de gran parte de las composiciones: es como si se tratara de determinar la trayectoria precisa de un deslizamiento de tierra partiendo del movimiento de unos pocos granos de arena.

Origen cósmico de la flecha del tiempo

No obstante, Lacasa en compañía de sus colaboradores adoptaron y extendieron ciertos métodos que resultan novedosos y especialmente adecuados a fin de extraer patrones de muestras pequeñas. Mediante la representación de las secuencias de sonidos de una composición en un cierto tipo de diagramas, los investigadores aprovechan las posibilidades de la teoría de grafos con el objetivo de calcular la irreversibilidad temporal.