De acuerdo a los más recientes datos suministrados por el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC), España cuenta con un número acumulado de fallecimientos durante las últimas dos semanas de 1,4 por cada 100.000 habitantes. Mientras que sólo Rumanía (3,1) y Bulgaria (1,7) son los países que presentan mayores con respecto al resto de Europa

Según el director para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Hans Kluge, la pandemia de Covid-19 va a ser: «más dura en octubre y noviembre. Se verá una mortalidad más elevada». De esta manera lo declaro el médico belga quien auguro un otoño-invierno con más complicaciones en el continente debido al rebrote de la epidemia que se ha venido registrando durante las últimas semanas.

Mientras, las cifras de mortalidad se mantienen estables, en una cantidad semejante a la registrada a principios de junio, -400/500 muertes diarias- pero Kluge señala que las mismas no tardarán en incrementarse.

Gran cantidad de especialistas aún continúan con preocupación ante la evolución de las cifras reflejadas durante las últimas semanas, enfocados en la próxima llegada de otros patógenos que son propios del otoño-invierno, como lo son por ejemplo el resfriado o la gripe.

Daniel Ballesteros, quien es especialista del servicio de Medicina Intensiva del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid): señala que «La mitad de la unidad ya está destinada a pacientes con coronavirus. Y enseguida van a llegar los virus respiratorios típicos de estas fechas, pero los sanitarios están agotados, faltan muchos recursos y seguimos sin tener terapias específicas o vacunas. Por eso es tan descorazonador ver la actitud de mucha gente. ¿De verdad no ven que vamos abocados a lo mismo?».

En el caso de Benito Almirante, quien es responsable del servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona, se siente confiado de que las medidas que han sido impuestas contra la Covid-19, como lo son el uso obligatorio de la mascarilla o la imposición de una distancia social de al menos 1,5 metros, puedan contribuir en reducir, en cierta medida, el impacto que puedan causar otras enfermedades víricas que son una constante cada otoño. En tal sentido, añade: «Las vías de transmisión de Covid son las mismas que se dan con otros virus, como los de la gripe o el resfriado común», explica Almirante. Por eso, si se usan adecuadamente, las mascarillas y la distancia interpersonal pueden ser «muy útiles para evitar ese contagio».

Además sugiere que: «Lo hemos visto en el Hemisferio Sur durante lo que ha sido su invierno», subraya el especialista. «Los datos muestran que en Australia y en América del Sur, la epidemia de gripe ha sido mucho más leve que en años anteriores».

Del mismo modo, Almirante trae a colación que este año «se está fomentando mucho la campaña de vacunación frente a la gripe». El mismo opina que el porcentaje de personas que acudan a recibir una inmunización frente a este virus también va a ser superior a la de otros años, lo que también «contribuirá a reducir el número de casos».