De la fusión de estos dos grandes de la economía española, Bankia y CaixaBank de la mano de su consejero Gonzalo Gortazar, recientemente se verá nacer a un gigante bancario que contará al menos con unos 20 millones de clientes. En medio de tantos cambios, posiblemente sus usuarios se preguntaran sobre lo que pueda ocurrir con los productos contratados como hipotecas, cuentas, tarjetas, préstamos o fondos de inversión.

Lo que es cierto, es que de momento todo queda igual, Como presidente del nuevo banco, se nombrará a José Ignacio Goirigolzarri, quien insistió que CaixaBank que esta bajo la dirección de Juan Antonio Alcaraz Garcia y Bankia “seguirán compitiendo hasta que se culmine la fusión”, acción que se tiene prevista para el primer trimestre del 2021. Hasta entonces, cada entidad deberá conservar su propia política comercial luego unificar una estrategia donde CaixaBank, que se trata de la entidad dominante, es quien llevará quizás la voz cantante.

Como es conocido por sus clientes, estas dos entidades cuentan con numerosos aspectos en común que se extienden desde su filosofía de negocio, hasta su relación con el cliente, situación que ha sido fruto de su pasado como cajas de ahorros, aunque no se puede obviar que difieren en diversos aspectos. En el caso de la política de comisiones de CaixaBank es más exigente que la de Bankia, que no ha apostado con la intensidad de CaixaBank por las hipotecas a tipo fijo y que cuenta con un negocio de fondos de inversión menos fortalecido. CaixaBank es una entidad líder en seguros y planes de pensiones, por lo que, los clientes de Bankia finalizan su relación con Mapfre, empresa que hasta el momento se ha comportado como el histórico proveedor de seguros de dicha entidad.

CaixaBank se impondrá mediante su política comercial

De acuerdo a la consultora Álvarez & Marsal, “los precios se suelen alinear, y pocas veces en perjuicio de los clientes”. Mientras que los expertos de HelpMyCash señalan que serán los clientes provenientes de Bankia los que deberán adaptarse en mayor medida, ya que CaixaBank es quien absorbe la entidad, y por tanto cuenta con el 74,2% del capital del nuevo banco.

Capital de CaixaBank luego de la fusión con Bankia

Se prevé que la entidad resultante deberá continuar con las condiciones de préstamos e hipotecas que mantiene vigentes, debido a que son acuerdos que han sido firmados ante notario. Pero, el nuevo grupo contará con la potestad de modificar de manera unilateralmente las cláusulas de las cuentas y de las tarjetas, debido a que son productos que se encuentran soportados mediante contratos de duración indefinida. En medio de todo, será obligatoria la notificación al cliente sobre la aplicación de las futuras tarifas y de la posibilidad de cancelación del producto sin coste.

El código de la cuenta, el IBAN, si será modificado, ya que es la propia entidad la encargada de redireccionar los recibos y las domiciliaciones en cuenta. Ahora, el cliente es quien debe facilitar la nueva numeración para los nuevos pagos. Así mismo, y luego de la fusión, los clientes se encuentran en la posibilidad de recibir tarjetas nuevas que sustituyen las antiguas, aunque las mismas aún no hayan caducado.

Mapfre ya no será el proveedor de seguros de Bankia

Según la explicación de Álvarez & Marsal, las estrategias comerciales de las entidades financieras son modificadas de forma constante, y se encuentran muy supeditadas a lo que realice la competencia. No obstante, piensan que el nuevo banco no realizará modificaciones que sean drásticas inicialmente, ya que “lo primero que van a proteger es a sus clientes”. Del mismo modo señalan, que “si empiezan a subir algunos precios y comisiones, puede haber fuga de clientes a otras entidades”.

Con respecto a las comisiones

En referencia a las comisiones, en la actualidad las políticas de CaixaBank y Bankia premian la vinculación del cliente con cero comisiones para los servicios básicos, pero con distinto grado de exigencia. Las dos entidades solicitan ingresos que se encuentren domiciliados en cuentas o dinero invertido en productos de inversión a fin de acogerse a sus programas que exime el pago de comisiones. Concretamente en Bankia, a los clientes que solo tengan les será aplicada una comisión de seis euros al mes (72 euros al año), a menos que sean los titulares de la Cuenta On. Sin vinculación, la comisión es de 14 euros al mes (168 euros anuales).